Malditos domingos
que solo sirven para pensar y pensar y retorcer las ideas y pensar en una mochila y en el miedo que me da pensar en ella. Pensar en el moralismo que descubro en cada persona que me cruzo, darme cuenta de que en el fondo nuestros prejuicios cristianos nos marcan como al ganado, los comentarios encaminados a atarnos las intenciones, pensar por mi, por mi marido, por el suyo, por el de todo el mundo, joder solo tenemos una vida y demasiada rutina para atar tambien el cerebro. Hacer el amor con las palabras se me da bien, mirar a los ojos y dejarme llevar eso no me lo quita nadie, me siento la reencarnacion de una especie de lobo que necesita a su manada pero a la vez algun día necesita llorarle sola a la luna y correr solo con quien me siga el ritmo. Malditos domingos.
3 comentarios
kikateo -
Anónimo -
piratita morgan -
leer un libro
salir a pasear
hacer algo con las manos (además de marturbarse, claro)
y si todo esto no funciona.... primero te preparas un gin tonic doble, depués te tiras en el sofá... tontamente dan las ocho de la tarde y en unas horas será de nuevo lunes...